A veces
Seamos francos. Pertenezco a una minoría étnica: soy blanco, heterosexual, ateo, liberal, español, madurito, no me trago lo del cambio climático y semiobeso. Artísticamente, estoy anclado en hace 30 años y prefiero la comida de puchero a las aberraciones químicas de la nueva cocina. Soy casi todo lo malo que puede ser una persona hoy día, por lo que exijo mi derecho a ser escuchado por el pueblo soverano (sí, es a posta, la uve) y respetado por la intelectualidad.
Pero vamos al busilis del asunto: las ballenas también bailan. Puede ser una aseveración peligrosa, lo sé, pero bailamos, y si no, mirad esta canción que hoy propongo para que sea canción del verano.
¿Por qué debe ser esta canción la canción del verano? Trataré de contestar sin ambages, sin rodeos y sin franqueza absoluta, para no abrumar demasiado al personal.
1. Porque tiene algunas frases idiotas y un taco al final.
En cuanto veáis el video, lo descubriréis. Algunos de los versos no tienen ni pies ni cabeza, y como los monologuistas, esa plaga nefasta del siglo XXI en España, cuando quieren hacer reír dicen jodido, hijoputa o gilipollas, en plan yo es que soy muy libre y muy espontáneo.
2. Porque sale un tío haciendo el ridi y está en YouTube.
El frikismo, lo queramos o no, nos invade. Hoy lo que se lleva, lo que a la gente le gusta es que un imbécil olvide el sentido del ridículo y cuelgue su video en internet para que la gente pueda pasarlo y mandarlo en esos odiosos correos, junto con una presentación lamentable y cursi en ese programa que es la encarnación de todos los males de la sociedad moderna: el power point.
3. Porque levanta la moral de la población.
Puede que pienses que eres feo o desgarbado. Quizá tu novio no se atreve a ponerse esa camiseta ajustada que le has regalado, porque se evidencia que tiene más pecho que tú. Sea cual sea el complejo físico que tengas tú o tu pareja, al ver a esta alegre ballena bailando despreocupadamente, haciendo rebotar sus tetas bajo la camiseta, sonriendo con mellada sonrisa, dirás: si a él no le da le vergüenza...
4. Porque me vendría bastante bien la pasta.
Efectivamente, aunque no te lo expliques, un hombre de mi talento, con mi gracejo, con mi sex-appeal, con esta voz varonil que te acaricia la entrepierna, con este paquetazo español, con mi rotunda presencia... con todo esto, no soy un hombre rico, y en agosto van a revisarme la hipoteca otra vez, por lo que un éxito moderado (tampoco quiero desbancar a Leonardo Dantés) me vendría medianamente bien.
5. Porque la canción es buena.
Ya, ya... qué voy a decir. Pero si aguantas hasta el final, verás que no es tan boba como te pareció en sus primeros acordes. Es sencilla, pero tiene de todo...
¡Mierda! me estoy dando cuenta de que este último punto explica, en realidad, porqué esta canción no va a ser la canción del verano. Porque si es buena, no puede serlo.
Aquí, en YouTube, podéis verla a toda pantalla y votarla y darle cinco estrellas, que me hace muchísima ilusión.
Pero vamos al busilis del asunto: las ballenas también bailan. Puede ser una aseveración peligrosa, lo sé, pero bailamos, y si no, mirad esta canción que hoy propongo para que sea canción del verano.
Wolffo - A veces
¿Por qué debe ser esta canción la canción del verano? Trataré de contestar sin ambages, sin rodeos y sin franqueza absoluta, para no abrumar demasiado al personal.
1. Porque tiene algunas frases idiotas y un taco al final.
En cuanto veáis el video, lo descubriréis. Algunos de los versos no tienen ni pies ni cabeza, y como los monologuistas, esa plaga nefasta del siglo XXI en España, cuando quieren hacer reír dicen jodido, hijoputa o gilipollas, en plan yo es que soy muy libre y muy espontáneo.
2. Porque sale un tío haciendo el ridi y está en YouTube.
El frikismo, lo queramos o no, nos invade. Hoy lo que se lleva, lo que a la gente le gusta es que un imbécil olvide el sentido del ridículo y cuelgue su video en internet para que la gente pueda pasarlo y mandarlo en esos odiosos correos, junto con una presentación lamentable y cursi en ese programa que es la encarnación de todos los males de la sociedad moderna: el power point.
3. Porque levanta la moral de la población.
Puede que pienses que eres feo o desgarbado. Quizá tu novio no se atreve a ponerse esa camiseta ajustada que le has regalado, porque se evidencia que tiene más pecho que tú. Sea cual sea el complejo físico que tengas tú o tu pareja, al ver a esta alegre ballena bailando despreocupadamente, haciendo rebotar sus tetas bajo la camiseta, sonriendo con mellada sonrisa, dirás: si a él no le da le vergüenza...
4. Porque me vendría bastante bien la pasta.
Efectivamente, aunque no te lo expliques, un hombre de mi talento, con mi gracejo, con mi sex-appeal, con esta voz varonil que te acaricia la entrepierna, con este paquetazo español, con mi rotunda presencia... con todo esto, no soy un hombre rico, y en agosto van a revisarme la hipoteca otra vez, por lo que un éxito moderado (tampoco quiero desbancar a Leonardo Dantés) me vendría medianamente bien.
5. Porque la canción es buena.
Ya, ya... qué voy a decir. Pero si aguantas hasta el final, verás que no es tan boba como te pareció en sus primeros acordes. Es sencilla, pero tiene de todo...
¡Mierda! me estoy dando cuenta de que este último punto explica, en realidad, porqué esta canción no va a ser la canción del verano. Porque si es buena, no puede serlo.
Aquí, en YouTube, podéis verla a toda pantalla y votarla y darle cinco estrellas, que me hace muchísima ilusión.
Etiquetas: a veces, cabrón, canción de verano, ciclón de valdemorillo, jorge duret, wolffo


