20 abril 2008

Parte del camino (la canción de Leticia y Borja)


Si no consigues oírla bien, bájatela aquí:
... y la oyes del tirón (la letra, abajo)

Llevo una semana dándole vueltas a la cosa de cómo presentar esta canción, y sigo en esas. He hecho un vídeo, con un precioso montaje de fotos de mis hijos desde que eran bebés, pero no creo que sea adecuado colgarlo aquí. Queda para ellos.
Todo empezó hace un mes, más o menos. Él cumplía 16 años, una cifra ya, y ella, en unos días cumple 18, una edad que, como padre, me da la medida de lo mayor que soy ya. No me consoléis, lo digo con orgullo, sin asomo de pena. Ella está estos días preocupada con la selectividad y él, con qué optativas coge el año que viene para enfocar sus estudios. En fin que, quiera yo o no, mis hijos se hacen mayores y eso me da... pavor.
Musicalmente, la canción es sencilla y, dejadme decirlo, bonita.
Empieza con una frase simplona de guitarra acústica que acompaña a los dos primeros versos. Luego, se desencadena una sencilla progresión muy ¿dulce...? y el estribillo me estalla en mitad del corazón.
Se van sumando los instrumentos poco a poco, las voces, y el follón en general.
Está grabada en tres sesiones con una pista de guitarra acústica, cuatro pistas de guitarra eléctrica, una de bajo y siete de voces. Y en todas y cada una de ellas, todo mi corazón.
Quiero darle las gracias a mi cuñada, Ángel, por su ayuda en un aspecto importante de esta canción. Eres un solete, Ángel.
Bueno, dejo de hablar, que la canción puede defenderse sola. Escuchadla, y ya me diréis qué tal.

Wolffo - Parte del camino (la canción de Leticia y Borja)
por Jorge Duret. Abril de 2008.

Un día, en abril, empezaste a llenar
el odre que late en mí por azar;
quizá no sepas que aún
sueño con ser el héroe de azul
que te rescata, de noche,
cuando se ha ido la luz.

Pasaron los meses, hasta 23,
y a media tarde, viniste a nacer;
no te pareces a mí
y eres igual al niño que fui...
me veo en ti cuando lloras y al oírte reír

Hoy no es importante lo que pueda yo decir
nada es como antes, os estoy viendo venir
os espero en el camino
y escondido os seguiré
os vigilo con sigilo
nada os puede hacer caer

y andando el camino, tendréis que elegir
por dónde demonios habrá que seguir
nadie os lo puede decir
¿Cómo acertar y cuándo fingir?

Hoy no es importante lo que pueda yo decir
nada es como antes, os estoy viendo venir
os espero en el camino
y escondido os seguiré
os vigilo, con sigilo
nada os puede hacer caer

Quizá no sepa deciros adiós
no me lo tengáis en cuenta, que yo,
tal vez la cague al callar,
pero daría la vida, sin más...
por ser parte del camino del camino que vais a pisar.

02 abril 2008

Nada, el vidioclís

Si el mundo fuera un lugar cómodo y acogedor para los que, como yo, sólo tenemos nuestros nadas para ofrecerle como renta a cambio de cobijo, nada sería mejor que vivir en esta nada complaciente y solitaria.



¿Qué te pasa? Nada... y así todas las veces que me lo preguntes y todas las veces quiero decir lo mismo: ¿es que no lo ves? Nada especial, pero me pasan muchas cosas. Y nada es lo único que soy capaz de expresar, porque acaso la nada sea lo único que todo lo exprese. Siempre iguales y siempre distintas, las cosas que pasan por mi cabeza se agolpan, a veces, desordenadas, siempre atribuladas, y pugnan por salir de una forma vistosa y alegre, aceptable y asumible por el mundo y encantadoramente tuya, y solo quiero que me escuches y me mires y me hagas ver que por un minuto, solo por un minuto, soy el centro de tu atención, el rey de tu corazón y el dios de tus nadas.

Diciéndote nada, te lo estoy contando todo. Estoy a tus pies, pendiente solo de que me escuches con el alma abierta, para adorar cada paso que des y para protegerte y salvarte de la inanidad del mundo. Te juro que, si sabes verlos, valen más mis nadas que los muchos de todo el planeta danzando alegres a tu alrededor.

Hace días que no hablamos, no sé nada de ti... pero es que, también, hace días que no escribo y tú nada sabes de mí. Sé que, aunque hace tiempo que me escuchas en esta cinta sin fin que es la sombra de mi alma, y que leen otros mil, ha llegado a la conclusión de que, en realidad, no sé nada de ti. La sensación que tengo es que no tengo nada que hacer por aquí, porque no soy nada para ti, pero bendita sea esta vida y esta nada, este no saber nada de ti ni de mí.

Por segunda vez te canto a ti, mi mundo, esta canción que resume mi relación contigo: nada. Nada de nada. Nada para ti; nada para mí; nada de ti ni de mí. Pero ahora, además, te lo digo a la cara (a la mía) y puedes ver la nada que rellena la mella de mis dientes y la cara de bobo eterno que pongo al cantar.

Sé, mundo mío, que no te molesta, porque, al final, no soy nada para ti. Pero, cuidado, me muevo como pez en el agua entre tus nadas y tengo un regalo para ti y tus incondicionales.

Tengo esta nada para ti.

¿...?

Pues de nada.


Puedes bajarte el video en calidad chula -170 megas y pico- aquí
Wolffo – Nada, la pilícula

Si quisieras solo la música, pues aquí:
Wolffo – Nada, la tonadilla