02 abril 2008

Nada, el vidioclís

Si el mundo fuera un lugar cómodo y acogedor para los que, como yo, sólo tenemos nuestros nadas para ofrecerle como renta a cambio de cobijo, nada sería mejor que vivir en esta nada complaciente y solitaria.



¿Qué te pasa? Nada... y así todas las veces que me lo preguntes y todas las veces quiero decir lo mismo: ¿es que no lo ves? Nada especial, pero me pasan muchas cosas. Y nada es lo único que soy capaz de expresar, porque acaso la nada sea lo único que todo lo exprese. Siempre iguales y siempre distintas, las cosas que pasan por mi cabeza se agolpan, a veces, desordenadas, siempre atribuladas, y pugnan por salir de una forma vistosa y alegre, aceptable y asumible por el mundo y encantadoramente tuya, y solo quiero que me escuches y me mires y me hagas ver que por un minuto, solo por un minuto, soy el centro de tu atención, el rey de tu corazón y el dios de tus nadas.

Diciéndote nada, te lo estoy contando todo. Estoy a tus pies, pendiente solo de que me escuches con el alma abierta, para adorar cada paso que des y para protegerte y salvarte de la inanidad del mundo. Te juro que, si sabes verlos, valen más mis nadas que los muchos de todo el planeta danzando alegres a tu alrededor.

Hace días que no hablamos, no sé nada de ti... pero es que, también, hace días que no escribo y tú nada sabes de mí. Sé que, aunque hace tiempo que me escuchas en esta cinta sin fin que es la sombra de mi alma, y que leen otros mil, ha llegado a la conclusión de que, en realidad, no sé nada de ti. La sensación que tengo es que no tengo nada que hacer por aquí, porque no soy nada para ti, pero bendita sea esta vida y esta nada, este no saber nada de ti ni de mí.

Por segunda vez te canto a ti, mi mundo, esta canción que resume mi relación contigo: nada. Nada de nada. Nada para ti; nada para mí; nada de ti ni de mí. Pero ahora, además, te lo digo a la cara (a la mía) y puedes ver la nada que rellena la mella de mis dientes y la cara de bobo eterno que pongo al cantar.

Sé, mundo mío, que no te molesta, porque, al final, no soy nada para ti. Pero, cuidado, me muevo como pez en el agua entre tus nadas y tengo un regalo para ti y tus incondicionales.

Tengo esta nada para ti.

¿...?

Pues de nada.


Puedes bajarte el video en calidad chula -170 megas y pico- aquí
Wolffo – Nada, la pilícula

Si quisieras solo la música, pues aquí:
Wolffo – Nada, la tonadilla

2 Comments:

Blogger el_Vania said...

Amigo... no creo que pueda añadir nada más de lo que ya te dije en tu espacio literario... lo que no comprendo es como no guardaste la exclusiva para este sitio antes... ya sabes, los que venimos aquí merecíamos esa premiere!!
Abrazous Tremendous!
Salud/OS!

miércoles, 02 abril, 2008  
Blogger Wolffo said...

Vanitas, sólo puedo decir que tienes toda la razón. pero toda. Toda la puta razón, me reffiero. O sea, como si dijéramos toda la maldita razón, colega.

Toda.

miércoles, 02 abril, 2008  

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